El uso de la tecnología para prevenir las adicciones
Tabaco, alcohol, cannabis o incluso
Internet, son fuente de adicciones, contra las que la mejor arma es la
prevención. Una herramienta que la Consejería de Sanidad, a través de la
Dirección General de Atención a las Drogodenpendencias (DGAD) y la Fundación
Canaria para la Prevención e Investigación de las Drogodependencias (FUNCAPID),
impulsa a través de la formación con instrumentos y materiales didácticos en
soportes relacionados con las tecnologías de información y comunicación (TIC),
con especial incidencia en las redes sociales que se comunican a través de
Internet.
El consumo de drogas por parte de jóvenes
y adolescentes es un problema de principal importancia en la sociedad actual.
El mejor reflejo de ello es la cantidad de recursos que, desde diversas
instituciones públicas y privadas, se destinan a la prevención y al tratamiento
de las drogodependencias y el número creciente de personas que buscan ayuda
profesional para buscar soluciones.
Por otro lado, con el auge de la sociedad de la información,
la proliferación y popularización del uso de las nuevas tecnologías (Internet,
videojuegos, etc.) se está atendiendo a un incremento en el número de
jóvenes que realizan un uso indebido de las mismas, pudiendo hablar de
problemas de adicción. Cada vez hay más voces de alarma que desde los ámbitos
familiares y escolar denuncian el peligro que esta tendencia supone y la
necesidad de intervenir sobre la misma.Según los expertos las adicciones no pueden limitarse exclusivamente a las conductas generadas por sustancias químicas, como los estimulantes, los alucinógenos, la nicotina o el alcohol. De hecho, existen hábitos de conducta aparentemente inofensivos que pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana de las personas afectadas.
Con este enfoque pretendemos abordar un
problema (el de las conductas adictivas) en el ámbito escolar atendiendo
a la tendencia y realidad actuales. A nivel europeo y estatal hay multitud de
programas de prevención del consumo de drogas. La novedad de este taller es que
interviene también en el (mal) uso de las nuevas tecnologías. Para ello,
utilizando las teorías y las metodologías recomendadas y aplicadas por los
expertos en el campo de las adicciones, el taller pretende aumentar la información
disponible pero no sólo eso, ya que diversos estudios revelan que una mayor y
mejor información no sirve por sí solo para reducir el consumo de drogas, sino
que también pretende incidir sobre los factores de protección (aumentándolos) y
de riesgo (disminuyéndolos en la medida de lo posible), dotando a los jóvenes
de un entrenamiento en habilidades para la vida que alejen las conductas
adictivas.
